CAPÍTULO 48. La última lección
La vida es extraña, a veces decide golpear a las personas cuando ya no hay modo de recuperarse, y por suerte a Gianni lo había golpeado cuando aún estaba a tiempo, aunque él mismo no lo supiera.
No tenía auto, ni dinero, ni un lugar a dónde ir. Poco después se encontró caminando por aquella carretera, solo, cansado y con la cabeza dándole vueltas a todo lo que había sucedido en los últimos tres meses. No podía volver a la casa de su padre, no sabiendo lo que le había hecho a su madre, y no quer