CAPÍTULO 35. No olvides con quién estás hablando
El silencio se hizo pesado y largo mientras Angélica y Leo terminaban de procesar las palabras que acababa de decir el oficial, y se miraban consternados.
—¡Un momento, espere…! ¡Repita eso! —gruñó Leo con impotencia, cruzándose en su camino antes de que se la llevaran, pero otro de los oficiales le salió al paso.
—La señora De Luca está acusada de haberse robado unas joyas muy valiosas que son propiedad de la señorita Terzo —le explicó mientras su compañero empujaba a Angélica fuera de la ofi