CAPÍTULO 18. Desesperación
Angélica sintió que ese tambaleaba. Aquello no podía ser, aquella tenía que ser solo otra mentira o algún absurdo de esos en los que su vida se había sumido en los últimos días. ¡Lo que aquel hombre estaba diciendo no podía ser verdad!
Leo no era Leo lombardo. No era un cliente… y ahora entendía muy bien por qué había cancelado la membresía.
Leo era Leonardo Grecco, el hijo del dueño de la gran cadena de hoteles Grecco, y al parecer tenía grandes conflictos con su padre, lo suficiente como par