Jay miró a Jenson y vio que la mirada de Jenson era inocente y sin impurezas. Había criado a este niño por su propia cuenta y conocía muy bien la personalidad de Jenson. El carácter de Jenson era similar al suyo. Ambos eran tan arrogantes que no necesitaban mentir para conseguir lo que querían.
Jay dijo: "Nancy, hablemos de esto otro día. Primero llevaré a los niños a casa".
Nancy se mordió el labio. Su arduo trabajo se estaba yendo por el desagüe debido a la repentina aparición de Bebé Robbie