Mundo ficciónIniciar sesiónEl tiempo no se detenía, los días pasaban sin detenerse, no como los seres humanos que solemos quedarnos paralizados, el tiempo no, mientras quedamos paralizados el tiempo continúa.
Durante cuatro días Gary y yo fuimos inseparables, hacíamos el amor en la ducha, en la cocina, a la hora de la siesta y antes de dormir. Siempre me miraba con inmenso deseo y yo correspondía a todas sus exigencias, tocaba mi cuerpo con propiedad y me poseía a







