Mundo ficciónIniciar sesiónAquel sonido agudo e intermitente invadía con sus delgadas y desafinadas hondas la oscura habitación en la que se encontraba. Sentado sobre una incómoda banca de madera, se hallaba una enorme bestia peluda y café. Sus ojos marrones, se clavaban sobre una gigantesca hacha que sostenía con la mano izquierda, mientras la derecha le pasaba una piedra cuadrada para darle filo. El movimiento se repitió un par de veces más, antes de que







