La caída de Carmela permanece en el aire, pero un nuevo temor comienza cuando Leila se precipita entre la multitud, lanzándose hacia el escenario donde se encuentra Amara, su pequeño cuerpo eclipsado por el de Antonio.
Tatum la sigue, con la cara roja de furia y los ojos disparados por el bombeo de las membranas. La multitud se separa, despejando el camino para la pareja mientras chispas de susurros los persiguen.
"¡Antonio!", la voz de Leila corta el silencio, afilada como una cuchilla. "¡No