Vítores, bromas, sonrisas, carcajadas, todo el mundo parece feliz, todo el mundo parece estar pasándolo bien, disfrutando de este almuerzo pero Leila no, ella se limita a apuñalar su comida, a hacer comentarios de vez en cuando es necesario y a mantener esa plácida aunque falsa sonrisa en su rostro.
Solía ser el centro de atención cada vez que visitaba al Alfa Darren. Sus preguntas y acertijos para poner a prueba el ingenio de la gente solían ir dirigidas a ella, pero ahora es como si ni siquie