Leslie siempre viste colores apagados, colores que atraen poca o ninguna atención hacia ella como secretaria, porque no quería sobresalir. Ella nunca lucha por destacar por su apariencia y solo le interesa hacer su trabajo de manera eficiente.
Abro los ojos y esa imagen perfecta de ella desaparece. Suspiro, preguntándome si me estoy volviendo loco poco a poco. Llaman a la puerta y gruño de irritación.
"Hoy no voy a entrevistar a nadie más, Peter".
Peter, mi asistente, abre la puerta, entra y se