Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 41
No podía quitarme de la cabeza la conversación que había tenido con Dorian esa tarde. Había algo en la forma en que hablaba, esa mezcla de arrogancia y curiosidad, que me hizo fruncir el ceño mientras caminaba por el pasillo de la mansión. Su presencia era perturbadora, y aun así, había algo extraño en cómo observaba a Roman cuando no creía que estuviéramos prestando ate







