Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 47
El cansancio no llegó de golpe. Se filtró.
Primero fue en las manos, que ya no respondían con la misma rapidez. Luego en la garganta, seca incluso cuando respiraba. Después en la mente, que empezó a repetir pensamientos como si fueran ecos atrapados en una cueva sin salida. No era debilidad. Era desgaste. Dorian lo sabía. Lo había calculado todo para que ese momento llegara.
—Se te está acaba







