Mundo ficciónIniciar sesiónEl silencio de la madrugada me acompañaba mientras revisaba los informes de seguridad. Mi instinto no estaba tranquilo; algo en Jezebel no encajaba desde hacía días. No podía señalarlo con certeza, pero mi mente, entrenada para notar cualquier anomalía, no ignoraba las señales.
La llamada llegó con un tono de alarma que hizo que mi estómago se contrajera: Jezebel había sido a







