Mundo ficciónIniciar sesiónNunca pensé que el verdadero peligro llegaría envuelto en confianza.
Al principio fue sutil. Tan sutil que casi no lo noté. Roman no anunció nada, no hizo declaraciones grandilocuentes ni me sentó frente a una mesa para decirme que ahora mi opinión importaba. Simplemente empezó a mirarme distinto cuando hablaba de negocios. A quedarse callado medio segundo más de lo habitual. A no interrumpirme.







