Tengo cuatro ojos observándome y siento cómo mis mejillas se empiezan a poner rojas de la vergüenza que siento.
-¿Luz, qué estabas haciendo? - dice Adam acercándose a mí.
-Este... nada. - Él da un suspiro.
-Padre, te presento a Luz. - Su padre me mira de arriba a abajo.
-Hola, Luz, soy Rafael. - El hombre saluda formalmente, aunque sé que está haciendo un esfuerzo por mantener la m*****a sonrisa. -¿Cuántos años tienes, Luz?
-17, señor.
-Vaya, ya casi cumples los 18. - Adam lo mira en modo de adv