Me despierto al sentir unos besos húmedos en mi espalda y luego bajan a mis caderas.
-Hermosa, levántate, hoy vuelves al instituto. -Abro mis ojos lentamente, veo a un Adam sonriente y yo hago lo mismo, hasta que me doy cuenta de que está desnudo, igual que yo. Siento cómo mis mejillas se tornan rojas de la vergüenza que siento.
-¿Te gusta lo que ves, nena? - dice burlón.
-Creo que me bañaré. - digo algo acalorada.
-¿Nos bañamos juntos? - m****a, creo que ahora sí estoy muy pero muy roja.
-Es...