Dante camina por todas partes y luego veo que saca de un armario secreto que ni sabía que existía dos armas, cosa que me empieza a asustar.
- ¡LUCAS! – grita Dante y en dos segundos aparece Lucas.
- Dígame, señor.
- Reúne a todos los hombres y que vayan bien armados. – Lucas sale del lugar y yo aprovecho para acercarme a Dante.
- Dante, por Dios, piensa bien. Dijiste que ibas a actuar con cautela. – Trato de tomar su brazo, pero él lo quita de golpe.
- No me pidas eso, Valeri. Pídeme todo l