Llevo una semana sin salir de la habitación desde que me enteré de que mi corazón es de un inocente. No he podido parar de llorar ni un solo día, y las pesadillas se presentan todas las noches, imaginándome el momento en que le retiraron su corazón. Si hubiera sabido que esa fue la manera de conseguir mi corazón, jamás lo hubiera aceptado. Preferiría morir.
-Mi niña - nana entra con una bandeja de comida.
-Hola, nana.
-Tienes que comer, llevas días comiendo poco.
-No tengo hambre, nana. Sien