12. Cariño
Odette
Se ha sentado en el sofá y no me ha quitado el ojo de encima, lo peor es que no sé si está enojado o loco, con esa cara de pocos amigos que se carga siempre, sabrá Dios.
Yo continuo comiendo con bastante afán, cuando salí de casa ni medio pan me eche a la panza, y por si fuera poco, cuando desperté, me sentía más cansada.
Hasta parece que no dormí todo el santo día; al terminar me dirijo al baño, hago mis necesidades y enjuago mi boca, salgo y sin decir nada, me meto a las sábanas.
Estoy