STAVROS
Respiro, calmo mis pulsaciones para tomar su brazo y tirar de ella, pero se rehúsa cuando intento llevarla conmigo, patalea y forcejea cabreándome más, ¿que le sucede?
—Déjame ir—pide—tengo que alejarme de ti entiéndelo—grita mientras la arrastro—suéltame animal, suéltame.
La estampo contra la pared a unos metros de la salida, agitado tomo su cuello notando el miedo que la correo, esta pálida, mojada y con sus ojos rojos.
—Me estas jodiendo me oyes—le digo pegándome a ella—cada vez me j