ARTEMISA
La agalla de la ambición se me despierta queriendo no compartir, seré yo la sacrificada y para colmo solo recibiré una migaja cuando puedo tener no solo todo el bizcocho y el poder completo, no tengo porque ocultar lo perra ambiciosa que soy y por ese defecto estoy aquí, pero saldré de esta maldita alcantarilla, yo misma me metí en esta mierda, yo misma resurgiré.
—¿En qué te meterás ahora amiga?
—En algo que me dará mucho dinero—esta zona por lo general a esta hora es solitaria—porque