capitulo 32
Me quedo paralizada al escuchar la voz de la mujer que tanto daño me hizo, la mujer que fue capaz de hacerle daño a su propia hija.

- ¿Cómo lograste contactarme?

- En la cárcel me gané una llamada por buena conducta y decidí llamarte a ti porque quiero pedirte perdón. Esto tiene que ser una jodida broma.

- No, Luciana, lo que tú me hiciste no tiene perdón.

- Hija, yo estaba muy mal, cegada por el odio. Yo...

- Basta, Luciana. Jamás te perdonaré todo lo que me hiciste. ¡Me vendiste! ¿Sabes con cu
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