Isabella estaba decidida a conseguir más pruebas contra Verónica. Necesitaba evidencias suficientes para que Fernando pudiera ver la verdadera cara de la mujer con la que estaba a punto de casarse.
Por otro lado, Fernando había anunciado públicamente su matrimonio con Verónica, el cual se celebraría en un mes.
Las invitaciones ya habían sido enviadas, el lugar estaba reservado y el vestido de novia había sido escogido. Todo sería una boda lujosa y perfecta.
Verónica vivía cada día con emoción,