A pocos días de la boda de Fernando y Verónica, ella se dio cuenta de que él estaba sumido en sus pensamientos desde que Isabella había interrumpido la ceremonia.
La incertidumbre comenzaba a consumirlo, y Verónica, temiendo perder todo lo que había logrado, decidió investigar de dónde había sacado Isabella esas pruebas y quién le había contado sobre las sospechas relacionadas con el accidente de la señora Elena.
Entonces recordó aquel día… el trabajador que la había visto cerca del automóvil