Despierto con unas fuertes ganas de vomitar, así que rápidamente me levanto como un rayo y vomito todo lo que tenía en el estómago. Me dejo caer en el suelo mientras escucho cómo alguien abre la puerta.
- ¡Rose! - James aparece con un jugo de naranja, pero al verme tirada, lo deja a un lado y me toma en brazos.
- ¿Estás bien?
- Sí, solo fueron las náuseas. Creo que es normal en el embarazo.
- Toma - me pasa el jugo de naranja - Apenas te lo tomes, arréglate, que tenemos cita con la doctora Parke