Me despierto al sentir unas manos pequeñas tocar mi cara y sonrío porque sé quién es.
- Papi, mami no se levanta - habla mi pequeña Analia.
- Creo que sé cómo hacerlo - siento varios besos en mi cara y luego en mis labios, así que, sin poder evitarlo, correspondo al beso. James se separa y me sonríe.
- ¡Mami! - chilla mi pequeña de 4 años, quien se tira encima mío.
- Analia, pequeña, cuidado con mami - dice James acariciando mi vientre de 5 meses.
- Hola, mi bebé - le doy besos en la cabecita.
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