Siento cómo mi mundo se detiene en fracción de segundos, cómo mi corazón deja de latir y cómo, poco a poco, mi vida se desmorona. Solo logro escuchar sollozos y gritos, pero no reacciono hasta que siento varias lágrimas correr por mis mejillas.
—¡Eso no es verdad! —Cuando reacciono, él me mira.
—El maldito de Jack me llamó y me lo confirmó—. No, no... Salgo dando un portazo mientras me dirijo al jardín y comienzo a destruir todo lo que encuentro. Mi pequeña, no te pude proteger, lo siento tanto.