Me levanto con un fuerte dolor de cabeza y algo desorientada. Empiezo a abrir mis ojos lentamente y quedo sorprendida al ver el lugar en donde me encuentro. Esto parece un sótano vacío, solo tiene la cama y una jarra de agua. Cuando intento pararme, algo me detiene y, al observar qué es, me doy cuenta de que tengo una cadena amarrada al pie. Escucho cómo alguien abre la puerta y, al ver quién es, mis nervios aumentan al 100%.
—Veo que ya despertaste —Thom se acerca a mí con una sonrisa malvada,