Salgo a los brazos de Paolo, muy contenta de verlo. Él no duda ni un segundo en corresponderme el abrazo.
- ¡Hasta que por fin te veo, Bella Rose!
- Tú sabes cómo son las cosas, Paolo.
- Lo sé, por eso te ayudaré para que estés con el maldito de James. Te sacaré de aquí. - Un brillo de esperanza se asoma por mis ojos al pensar que pronto seré libre - Hoy no podrá ser, pero será pronto.
- Paolo, me caso en una semana, así que tiene que ser rápido. - En medio de tanta euforia y emoción me olvido q