Habían pasado seis meses desde la inauguración de la segunda fundación.
Lo que comenzó como un sueño se había convertido en una realidad que superaba todas las expectativas.
Cada día, cientos de niños cruzaban aquellas puertas para aprender, jugar y descubrir nuevos talentos. Las aulas permanecían llenas, la biblioteca era el lugar favorito de muchos y los talleres de música, arte y tecnología despertaban ilusiones que antes parecían imposibles.
Julián recorría las instalaciones con la misma em