Tres meses después...
La primavera había llegado a la ciudad.
Los jardines comenzaban a llenarse de flores y el ambiente parecía anunciar que una nueva etapa estaba comenzando para todos.
Julián despertó muy temprano, como de costumbre. Preparó una taza de café y se dirigió al balcón de su apartamento. Desde allí contempló cómo el sol comenzaba a iluminar los edificios.
Durante mucho tiempo, las mañanas habían sido difíciles para él. Despertaba recordando los errores del pasado y las ilusiones