Los días transcurrían lentamente en la mansión. A simple vista, todo parecía volver a la normalidad, pero detrás de aquellas paredes el ambiente era cada vez más frío.
Julián seguía cumpliendo con su promesa. Acompañaba a Camila a todas las consultas médicas y permanecía atento a cada detalle del embarazo. Los médicos confirmaban que el bebé crecía sano y sin ninguna complicación, una noticia que tranquilizaba a toda la familia.
Sin embargo, aquella tranquilidad no lograba borrar el dolor que J