Despierto al sentir que todo me da vueltas. Cuando abro los ojos, veo que estoy en nuestra habitación, pero estoy sola. Logré recordar que fui a casa de los padres de Santiago por mi hija al recibir ese mensaje de Julián. Él está cerca y tengo miedo de que algo malo le pase a mi hija o a Santiago.
—Cariño, ¿despertaste? —Santiago se acerca con la pequeña y me la entrega—. ¿Cómo te sientes?
—¿Qué me pasó? —digo mientras arrullo a la bebé, que al parecer tiene sueño.
—Tuviste una baja de presión c