capitulo 38
Despierto al sentir que todo me da vueltas. Cuando abro los ojos, veo que estoy en nuestra habitación, pero estoy sola. Logré recordar que fui a casa de los padres de Santiago por mi hija al recibir ese mensaje de Julián. Él está cerca y tengo miedo de que algo malo le pase a mi hija o a Santiago.

—Cariño, ¿despertaste? —Santiago se acerca con la pequeña y me la entrega—. ¿Cómo te sientes?

—¿Qué me pasó? —digo mientras arrullo a la bebé, que al parecer tiene sueño.

—Tuviste una baja de presión c
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