La tenue luz de la lámpara iluminaba la habitación de Margaret, creando sombras largas que danzaban sobre las paredes color marfil. Un perfume floral impregnaba el ambiente, mezclado con el sutil aroma del vino tinto que giraba lentamente en la copa que sostenía entre sus dedos. Caminaba de un lado al otro, descalza sobre la alfombra mullida, con una bata de seda roja que flotaba a cada paso, como si fuera una reina celebrando su victoria.
Una sonrisa arrogante curvaba sus labios pintados. Sus