Una mañana, Alejandro recibió una llamada urgente relacionada con la empresa. Aunque le costaba separarse de Miranda, sabía que estaba siendo atendida por los mejores médicos y enfermeras, así que decidió ir por unas horas.
Antes de marcharse, se acercó a su cama y le acarició suavemente el cabello.
—Volveré esta tarde, amor. Cuando regrese espero encontrar otra buena noticia sobre tu recuperación.
Después de besar su frente, salió del hospital rumbo a la empresa.
Mientras tanto, Laura había de