Esa noche, la mansión Villarreal parecía más tranquila de lo normal.
Luisa se encontraba en la habitación conversando con Miranda para distraerla un poco de tantos problemas, mientras Alejandro seguía revisando asuntos de seguridad junto a sus hombres de confianza.
Candy, por su parte, ayudaba a organizar algunas cosas en la cocina.
Todo parecía estar en calma.
Demasiado en calma.
Thiago estaba jugando en la sala con unos carros de juguete cuando una de las antiguas empleadas de servicio se ace