Alejandro intentó disimular la confusión que sentía al mirar a Miranda, pero durante todo el camino hacia la reunión no pudo dejar de pensar en los ojos de aquella mujer del club.
Mientras viajaban en el auto, el ambiente era incómodo y silencioso. Miranda, nerviosa, evitaba mirarlo directamente para no levantar sospechas.
Fue Alejandro quien rompió el silencio.
—¿Siempre usa lentes de contacto?
La pregunta tomó por sorpresa a Miranda.
Ella intentó mantener la calma.
—No, señor Villarreal. Son