Kamila Stuart
Luego de dejar a Emilia dormida en su habitación, con Valentina pedimos un taxi que nos trajo al bar. Al mostrar las credenciales en la entrada nos dejaron pasar sin necesidad de hacer fila. Hace cinco años atrás habíamos hecho una fila de al menos dos horas.
Emilia me habia asignado un atuendo de falda ajustada negra de cuero junto uno sujetador de encaje negro y una blusa traslucida. Unos tacones en forma de bota baja me acompañaban. El atuendo me recuerdo demasiado a la noche d