Valentina Miller
La pantalla de mi celular se iluminaba anunciando una llamada, era un número que no conocía. Frunzo el ceño. Estaba en la sala de espera mientras que Kamila estaba con Emilia.
—¿Si?—pregunto
—Joder, pensé que no sería tu numero—Christopher se oye a través de la línea
—¿Cómo mierda tienes mi número?
—Eso no importa—dice—. ¿Sabes dónde está Kamila?
—Estamos en el hospital
—¿Otra vez?
—Si
—¿Qué ha pasado?
—Emilia no está bien. ¿Dónde mierda está el donador de esperma de tu hermano