Kamila Stuart
Entró a la habitación del hospital para encontrarme a Emilia dormida profundamente en su camilla. Sus brazos cubrían su rostro y su peluche estaba a su lado casi yendo al suelo. Valentina revisaba su celular mientras entraba. Al verme me sonrió ligeramente y la saludé con un beso en su mejilla.
—¿Cómo te fue?—pregunta
—Bien—miento—. ¿Como ha estado?—miró a Emilia
—Ella ha estado bien. Solo algo triste por no verte pero ha estado bien y no ha sufrido dolores—me explica
El alivio me