Mundo ficciónIniciar sesiónSilver realmente temblaba ese día. Sus manos estaban tan frías que estaban tiesas. Porque el reflejo delante del espejo era algo realmente asombroso.
Ella con un traje blanco mientras terminaban de acomodar las flores del velo. Porque si, ese era el día de su boda. Y ella aún no se lo podía creer.
El sonido de la puerta la hizo reaccionar y mirar sobre el hombro. Una mujer bajita con una barriga de ya seis meses enorme para su tamaño enfundada en un traje sencillo de satín rosa pa







