El hombre volcó el líquido sobre la otra pierna y el efecto fue inmediato, demasiado, el grito que salió era puro dolor ,imposible de contener
—¡PAREN! ¡POR FAVOR! —gritó Yolanda el cuerpo temblándole sin control — ¡solo obedecí…… solo hice lo que me dijeron!
Los hombres se detuvieron y miraron a Martín
Él hizo un gesto simple , cansado , como si todo le aburriera y les indicó que se apartaran
Se acercó a Yolanda, ella apenas podía respirar , al borde de perder el sentido y las lágrimas cayendo sin fuerza
Martín miró la colilla encendida de su cigarrillo…… un segundo…… nada más……
Luego la dejó caer sobre su pierna……
Yolanda lanzó un quejido profundo, un sonido de dolor total
Martín, frío y seco, le agarró el mentón con fuerza y la obligó a mirarlo
—¿Quién te dio la orden?
Yolanda tragó saliva, la respiración le salía débil, el mundo a su alrededor se volvía borroso, el dolor lo era todo
—Por…… favor……
Martín la soltó con rabia, tomó la botella que estaba cerca y sin dudar volcó el lí