La voz del otro lado del teléfono fue directa y sin rodeos y el silencio que vino después de la noticia fue peor que cualquier grito.
La mansion donde vivian Martin y Melanie se había incendiado y dentro había quedado atrapada una joven que coincidía con la descripción de Melanie.
Para ellos no hubo lugar para la esperanza.
Lo entendieron al instante.
El golpe fue seco, total, y quebró algo profundo en la familia.
Camila se dejó caer contra la pared llorando sin control. Sus padres seguían sentados a la mesa, mirándose sin saber qué decir. En sus ojos solo habia un vacío enorme.
Melanie era la sobrina que había crecido en esa casa ,pensar que la habían perdido era un dolor que partía el alma.
Y en medio de ese dolor apareció otra certeza, dura y clara…. los Robles habían ido directo a matarla ,habían cruzado un límite que nunca se había cruzado antes.
El mensaje era simple y claro….. ya no había reglas.
El duelo fue corto y oscuro
Camila dejó de llorar, no porque el dolor se fuer