Martín entró furioso, sin mirar a nadie, y tiró las llaves…. Rebeca y yo ibamos detrás, ella llorando a mares, con el maquillaje corrido y el vestido destrozado… Estaba claro que lo había arruinado todo, y yo no tuve que hacer casi nada.
—Voy a cambiarme… todavía tengo esto encima —murmure
Subí sin decir nada, sabiendo que lo que venía me favorecería….. Justo al entrar a mi habitación, los gritos furiosos de Martín estallaron abajo…. Usando ese ruido como cortina, cerré la puerta y le envié un mensaje a Camila, preguntándole si estaba bien.
Me respondió al instante… estaba bien, la situacion fue que ella sabía que el plato tenía ají , asi que solo comio un pedazo y exageró un poco para que fuera creíble.
Fue perfecto.
Me bañé rápido para quitarme el olor a comida, me puse algo cómodo y salí al pasillo…. Desde el balcón, vi a Martín solo en el sofá, bebiendo de nuevo, con la cabeza gacha y la espalda vencida.
Era la oportunidad perfecta.
Bajé en silencio y ahí estaba, hundido en el