Quienes custodian la frontera se tomaron la atribución de escoltarlo hasta la ciudad imperial, la presencia de Estefan solo significaba problemas.
En su camino se ha sentido molesto por la compañía, aún así sabía que no tenía opción, no lo dejarían continuar solo.
El viaje continuó y Estefan estaba acercándose cada vez más a la capital imperial, donde pediría una audiencia con el emperador de esa nación.
—¿Estás seguro de que lo permitirán? —le preguntó Paul mientras cabalgaban.
—Espero que as