Elizabeth ese día decidió no salir, algo le decía que no debía hacerlo y prefirió hacerle caso a su intuición.
Los siguientes tres días sucedió algo parecido, así que volvió a quedarse dentro de la mansión.
—¿Qué pasa? —le pregunta Paula, estando ambas a la mesa disfrutando el almuerzo —Es raro que no quieras salir.
—No lo sé, creo que prefiero esperar que Estefan regrese, siento que no debería andar por el ducado sin mi esposo —dijo mirando a Paula mientras intenta entender el porque no quier