Julio...
En aquella cabaña Elizabeth pasó los siguientes cinco meses, la sola compañía de Estefan resultaba suficiente para ella, Paula y la duquesa la visitaban esporádicamente recordándole los cuidados que debía tener.
La barriga de Elizabeth ya estaba visible y Estefan todas las noches la acariciaba mientras le hablaba al bebé en su vientre.
La cabaña que una vez fue solo un lugar de descanso, sin decoración en el exterior ni un aire hogareño se transformó en eso. Estefan se dedicó a sembrar algunas