(Narra Leonardo)
—Aarón, ¿por qué huíste con Basima y el niño en lugar de seguir el plan original y llevarlos al punto de extracción, Leonardo?
Mi padre no pierde tiempo en preguntar, y aunque sus ojos están llenos de furia, sé que está buscando una respuesta que no va a gustarle.
Me detengo un momento y miro a Basima a los ojos una última vez. El dolor por lo que estoy a punto de decir se apodera de mí, pero lo resisto. Esto es lo que necesito, lo que tengo que hacer.
—Porque había al