(Narra María Aparecida)
Recibo una videollamada y un escalofrío me recorre la espalda.
—Espera —le digo a mi hijo—, a mí nadie me llama. Ni siquiera nuestra gente porque aquí todos nos vemos las caras y arreglamos nuestros asuntos de frente. ¿Quién será?
Tomo el teléfono con cuidado y lo que veo me hiela la sangre. Se llevan a Jasman y, lo que es peor, Leonardo apuñala a Basima tres veces. Luego él se marcha en el jeep con los bandidos.
—Hay que regresar —les digo a los gitanos.
—¿A