(Narra Basima)
Cuando Amhed considera que es seguro acceder al campo de batalla, Amira, Fátima y yo corremos como locas en diferentes direcciones. Mientras buscamos a Jasman, nos pesa el miedo en el corazón. ¿Leonardo habría cumplido su promesa y traería al niño consigo? ¿Jasman estará... vivo?
Lo primero que escucho son quejidos de los heridos de ambos bandos y los pasos de quienes se apresuran a atender a nuestros hombres; el sonido desesperado de personas que tratan de salvar las vidas de