—Por favor, Leonardo... Aarón , como sea que te llames no le hagas daño a Jasman. Él es solo un niño pequeño. —Los ruegos de Basima solo aumentan la diversión de los bandidos.
—Lo haré a cambio de que hagas algo por mí —susurro de modo tal que el niño no pueda oírlo, pero mi padre sí—. Dile que sigo siendo bueno, que todo esto es un plan para regresar algún día a casa y sobrevivir. Dile que confíe en mí, que soy la única persona que lo quiere, su verdadera familia.— Basima niega con la cabeza